Una cueva que tiene 61 petroglifos y dos esculturas de bajo relieve realizados por aborígenes en la comunidad Monteclaro, Cotuí, fue descubierta por el creador del Ferry de Cotuí, Raúl Fernández. Según las investigaciones del arqueólogo Adolfo López, esta caverna que aún no ha sido reportada podría ser declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. La provincia Sánchez Ramírez es conocida mayormente por el gran número de cavernas que posee, siendo la gran mayoría de éstas portadoras de arte rupestre con un valor histórico importantísimo para la nación, sin embargo, no todas sus cuevas han sido reportadas.
López, quien es arqueólogo especializado en arte rupestre en la Universidad Complutense de Madrid, bautizó la cueva como “Raúl de Monteclaro” debido a que se encuentra en la comunidad Monteclaro y su descubridor es Raúl Fernández.