Devotos acuden a Higüey al santuario erigido a la madre protectora del pueblo dominicano.
08:15 PM - 21 Enero,
HIGÜEY, RD *-. Rafael Rubio tiene una pierna hinchada. Dice que casi no puede soportar el dolor. Este hombre de 60 años no puede caminar sin la ayuda de una muleta. No trabaja y vive de la mano piadosa de quienes quieran regalarle algunos pesos.
Don Rafael viajó desde Santiago hasta Higüey para pedirle a la virgen de La Altagracia que le permita enfrentar su penosa realidad: estar prácticamente inválido por una rara enfermedad llamada elefantiasis.
Al lado de este hombre, otras personas sufren distintas dolencias. Están postrados en la entrada principal del santuario erigido a la madre protectora del pueblo dominicano, según las creencias religiosas infundadas por el catolicismo.
